Santander

Cuando menos te lo esperas, cuando todo parece que va bien, ¡zas! En toda la boca. Ya lo sabía. Lo tenía delante de mis propios ojos, pero no lo quería ver.


Ya lo decía mi padre, que siempre hay que mirar la parte de detrás, y entonces sabrás qué es en realidad esa persona. Pues a mí se me olvidó que había una parte de detrás y cuando ya lo tenía todo decidido, resulta que todo el sentido se pierde.


¿No sería más fácil dejar que las personas fueran felices?


Es el típico día que todas las señales que te llegan son negativas. Buscas a alguien para que te convenza de que sigas adelantes, pero cuando ya has atisbado un rayo de luz, de repente un nube negra, aún más grande que la anterior, te tapa y encima se pone a llover.


El problema, es que en este mundo por desgracia, sólo se pueden deshacer las nubes negras a base de talón. Es como si pagaras a un quita nubes negras. Este mundo está hecho para ricos y los pobres no tienen cabida en él. Habrá que seguir intentándolo…

Read Users' Comments (2)

El parlamento andaluz aprueba la primera ley de eutanasia

Hoy se aprueba en Andalucía la ya conocida como “preley” de eutanasia, es decir, la “Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona en el proceso de la Muerte por mayoría absoluta conseguida en el Parlamento andaluz. Esta ley, promuevey legisla los derechos y garantías de una persona en su lecho de muerte


Con la llegada de esta nueva ley al gobierno andaluz comienzan las disputas entre partidos debido a la moralidad de la misma. Mientras que IU y PSOE, están de acuerdo con los derechos que defiende dicha ley, el PP reniega de la ética de ésta.


Esta nueva medida supone la legalidad del propio paciente a decidir cómo morir como derecho propio, haciendo con esto alusión a las técnicas de sedación en el caso de enfermos terminales. Estas técnicas, a pesar de que acorten la vida, son la mejor solución paliativa en estos casos, además permiten a los médicos evitar el prolongamiento de vidas sin sufrimiento, ya que en el caso de los enfermos terminales la posibilidad de supervivencia es muy reducida.


Ante esta ley el Partido Popular, pide que tres de las cláusulas de la misma sean separadas, analizadas y previstas para la realización de una votación a parte ya que éstas no justifican la existencia de esta ley. Tales son el deber de los profesionales de la medicina, es decir, tanto médicos como cirujanos, a limitarse a ejercer su profesión dejando de lado sus creencias religiosas; la obligación de los mismos a limitarse en su esfuerzo terapéutico; y la creación de una regulación propia de los comités morales que deberán crearse en todos y cada uno de los centros sanitarios.


Además, el PP, antes estas medidas legales, ha pedido en el Parlamento la creación de una objeción de conciencia de los profesionales de la medicina para así hacer una excepción de las dos primeras normas a las que se opone, aunque la parlamentaria socialista ha declarado que es de competencia estatal.

Read Users' Comments (0)

Toledo


Ya no sé a quién escribir. Últimamente, en realidad ya no sé ni qué escribir…Poco a poco vas perdiendo las ganas de vivir. Estás sumido en una realidad que no te corresponde, pero de la cual no puedes escapar.


Ya han pasado más de dos años desde que murió mi hermano en aquella plaza de Venecia, y todavía soy yo la que sufre las consecuencias. A veces maldigo a mi hermano y a aquel asesino por no haber sido yo la asesinada y maldigo la hora en la que ese puñal no fue a parar a mi pecho. Por suerte, mi orgullo me hace seguir adelante, aunque en realidad no sepa donde me guíen mis pasos. Sé que es arriesgado seguir escribiéndote, y más aún sabiendo que no me vas a responder, pero aunque no me respondas, aunque incluso hayas muerto, tengo la necesidad de pensar que hay alguien que sabe que me conoce, alguien con quien comunicarme, alguien que sabe que existo.


Te lo he dicho ya mil veces, pero tengo alguna novedad. Ahora vivo en Toledo bajo la protección del gobierno de España con la condición de exiliada política. Por supuesto, el gobierno Italiano sabe que estoy aquí, pero no pueden tocarme. Además, sólo el gobierno español sabe dónde vivo, y por suerte está de mi lado. Sabe que no fui la causante de los envenenamientos y defiende a mi familia. Aún así, el gobierno italiano está presionando mucho a la Unión Europea y España no aguantará demasiado. Se defienden diciendo que era la única persona que controlaba en la cocina, pero no tienen en cuenta que mi hermano murió en las manos del mismo asesino que provocó aquella masacre, no son capaces de ver que hay un asesino suelto.


En realidad sólo quieren tener a alguien entre rejas para poder culparle y así tener contento al pueblo italiano, pero ambos sabemos que eso es pan para hoy y hambre para mañana. Aun así tengo miedo. Miedo de que el gobierno español ceda ante los chantajes del italiano y miedo de que ese desgraciado se atreva a venir a Toledo. Ya conseguí burlarle en Zaragoza gracias al padre Fermín, que consiguió ocultarme en su abadía durante una semana hasta que fue seguro huir de allí. No sé qué habría hecho sin su ayuda, ahora temo que esos cabrones se lo hayan cargado y me siento culpable, pero no puedo arriesgarme jugando a los detectives, no ahora. Ahora sólo puedo esperar escondida en este antro, pero no aguantaré mucho más. He oído que el viernes que viene un consulado del gobierno italiano llegará a Madrid para zanjar el asunto. Si en esa fecha la embajada española no se ha comunicado conmigo, no tendré otro remedio que escapar, porque si no me dicen nada, eso significará que me entregarán, y entonces mi lucha no habrá servido para nada.


Por desgracia, mi perseguidor sigue escondido y por lo visto no se atreve a salir a la luz. Sólo sé que Ricardo Manzanares era sólo la marioneta de este hombre, y que engañado y traicionado por el que debía ser su amigo de toda la vida, murió como todos ellos. Esto sólo me dice que el asesino compartió vida con él en sus primero años de vida en España, pero que pronto se mudó por problemas económicos de su familia, aunque ellos dos siguieron manteniendo el contacto hasta el día en el que Ricardo murió. Se aprovechó de él con un fin, pero ¿qué fin? Esto me va a volver loca. ¿Acaso es el asesino el nuevo presidente de Italia? Ya no sé qué pensar. Seguiré indagando, pero supongo que no desde aquí. Esta ciudad está cada vez más corrompida por la mafia italiana.


Ya no te pido que esté al tanto, que me contestes o que investigues para ayudarme. Ahora la mejor ayuda que me puedes dar es estando viva. Vive y vivirá en mí un rayo de esperanza.


Silvia

Read Users' Comments (0)

Gante

¿Y si muero?


Lo había pensado antes, pero nunca se había encontrado tan de frente con la propia muerte. Ahora en el campo batalla rodeado de aquellos que se supone que son mis compañeros y buscando la gloria para mi reino, no puedo dejar de preguntarme qué demonios hago aquí.


Maldigo el día en el que mi inocencia e inexperiencia me empujaron a comenzar esta terrible misión. Te cubrirás de gloria decían. No hay nada mejor que servir a tu reino, no hay nada como volver a casa con el triunfo en tu espalda. Eso decían. Pero son precisamente todos los que lo dicen los que no están aquí. Se escudan en la mentira de decir que son ellos los que cuidarán de nuestras casas, de nuestras tierras y lo que es peor, de nuestras mujeres. Pero en realidad sólo tienen miedo. Miedo a no ser capaces de enfrentarse al enemigo. Miedo a no poder aguantar la presión. Miedo a no poder defender su reino. Miedo a la muerte. Ellos no sienten lo que siento yo ahora mismo, no sienten como cada músculo de tu cuerpo se estremece cuando uno de tus compañeros muere. No sienten cada estallido como si de tu mismo corazón se tratase. No sienten como el ansia de fama y reconocimiento se va convirtiendo cada día en sed de venganza. No lo sienten.


Tantas vidas destrozadas, tantas familias rotas sólo por el egoísmo de unos que se creen dueños de los pueblos, pero ellos no están aquí. Somos nosotros lo que acudimos, lo que morimos por aquello que llaman honor. Pero ¿dónde está en honor cuando acabas con la vida de un niño? ¿Dónde está el honor cuando quemas y arrasas poblados? ¿Dónde está el honor de matar a sus hombres y violar a sus mujeres una y otra vez hasta que mueren ensangrentadas? ¿Es eso honor?


No sé si saldré vivo, no sé si podré luchar mañana. Sólo le pido a Dios que me proteja, que me cuide en esta hora de muerte y destrucción. Que me dé fuerza y coraje en la lucha y que me mantenga firme ante el enemigo, para así algún día poder cumplir la penitencia de mis pecados, para poder arrepentirme de todo lo que he hecho en vida y no cargar con ello durante mi muerte.

Read Users' Comments (0)

La Mancha


Hoy mi entrada no va dirigida a ninguna ciudad en especial, si no a una región. Sí, mi entrada hoy es para La Mancha. Mucho se habla de este pequeño y peculiar paraíso, y en realidad son pocos los que han podido disfrutar de su encanto. Yo por suerte soy uno de esos agraciados.


La Mancha ha visto nacer al mismísimo Quijote y ha sido partícipe de muchas de sus andanzas. Pero hoy no le recordaremos a él. Hoy escribo para hablar de ese pequeño hombrecillo que le acompañaba, Sancho Panza. Sin él esta obra maestra no habría llegado a ser tal.


Rudo, basto y rústico, Sancho Panza es el pie derecho de Don Quijote, al cual admira y ayuda, y en cierto modo completa. Pero, ¿quién era el pie derecho del propio Sancho Panza? Poco la conocen, pero ella es tan fundamental como el propio Sancho Panza. Ella es Teresa Panza, su mujer, y con un nombre u otro, este personaje fue el estereotipo de mujer de la época: la esposa que aguarda al marido, la madre que cuida de sus hijos, la mujer silenciada por la voz del marido y la eterna ausente de la historia, aunque sin ellas nunca se habría garantizado la continuidad de ésta.


Esta mujer, escondida y desconocida, es digna de admiración, por eso aquí os dejo un pequeño poema para ella. Se trata de una carta del propio Sancho a su mujer, escrita en forma de poesía propia de la Edad Media.



Esta carta yo te escribo

A ti mi amada Teresa

Y a Dios pongo por testigo

Que mi amor por ti no cesa


Y si al partir con mi amo

Teresa, no te recuerdo

Que allí mismo caiga un rayo

Y me deje otra vez cuerdo


Porque una vida sin ti

Dura condena sería

Ya que ¡oh podre de mí!

La vida no aguantaría


Largo tiempo he recorrido

Y por todos es sabido

Que este reino que te muestro

Algún día será nuestro


Porque el caballero andante

Es una buena persona

Y aunque parezca un tunante

Nuestros errores perdona


Si algún día te decides

A casar a nuestra hija

Ten en cuenta sus deseos

Y que a su marido elija


Caminando por la vida

Doy cuenta de lo dejado

Algo de mi he perdido

Pero una vida he ganado


Y por último te digo

Que si algo he deseado

Es vivir feliz contigo

Y estar por siempre a tu lado


Y si la muerte me lleva

No tenga miedo Teresa

Que para ti yo seré

Una luz que nunca cesa



Read Users' Comments (0)